10.1.12

No esperes ser amado para amar. No esperes estar solo para reconocer el inmenso valor de un amigo. No esperes el luto del mañana para reconocer la importancia de quienes están hoy en tu vida. No esperes a la persona perfecta para entonces enamorarte. No esperes el dolor para pedir perdón. No esperes que los demás tomen la iniciativa, cuando sabes que tú mueres de ganas de un abrazo, una caricia, un beso. No esperes el "Yo también" para decir "Te amo". No podemos esperar, el momento es hoy y hoy significa ahora, este día. No vivamos esperando de los demás, empecemos a ser protagonistas. Es nuestra vida, es nuestro presente. Aquí y ahora. Debemos aprender a amar, a dar des interesadamente, a sentir, a perdonar, a darle valor a nuestras pequeñas cosas, a nuestros amigos, a nuestro trabajo, a nuestra vida de todos los días. Si vivimos esperando en esa espera se nos va la vida. No esperemos de los demás, nunca sabremos que nos darán, qué recibiremos. Muchas personas viven esperando y en esa espera se olvidan que aquellos que dan sin esperar son los que reciben a manos llenas. Todo lo que damos regresa a nosotros.
 Si queremos recibir aprendamos primero a dar, tal vez nos quedemos con las manos vacías pero nuestro corazón estará lleno de amor. Y quienes aman la vida tienen el sello de ese sentimiento en un lugar de su corazón.